
Junio 1982
Hay canciones que nos trasladan al pasado, evocando sentimientos y momentos de la vida que nunca olvidamos. hoy escuchando a Chambao, no pude contener mi teclado, ni mis recuerdos, porque en toda mi infancia y adolescencia, el estaba ahí, rodeado de leyendas románticas sobre su pasado; La mas contada entre los malagueños, es que había sido capitán de un buque, otra era su pasado aristocrático por lo que de vez en cuando paseaba por calle Larios, otras, historias de un amor que lo llevaron a la locura. Lo que yo vi, fue a un hombre con el sufrimiento marcado en sus facciones y en su mirada, y las olas de esa playa de la misericordia donde dormía, grabadas en las arrugas de su cara curtida por el sol. Un olor nauseabundo a orines que sin verlo todos sabíamos de su presencia y a los que la gente decía: "por allí viene el Lengua" y a pesar de todo a este hombre tranquilo, que hacia oídos sordos a las mofas e insultos, todos los que lo conocimos lo recordamos con cariño.
Buscando por la red, encontré que ese cariño que se le profesaba venia de tiempo atrás, cuando iba extremadamente limpio y se dedicaba a imitar a los demás, vestía de penitente en semana santa, desfilaba en los desfiles, de flamenco, hasta de torero. Leí que un desdichado día de la feria "unos graciosos" le organizaron una corrida, con carteles y todo y después de un clamoroso paseillo le soltaron un cerdo. El Lengua lloró.
Volvía yo con once años, después de dos años de residencia en Granada, en la calle Heroes de Sostoa; y allí fue donde lo conocí, a pesar de su perfil tranquilo, me persiguió corriendo, toda calle Ayala hasta el Jardín de la Abadía, quizás porque quería formar parte de mi pasado con este recuerdo o porque decidió darme un susto para distraerse, de todas las maneras consiguió las dos cosas.
Yo tuve la suerte de verlo varias veces, cuando su pobre y anciana madre, ( según me contaron), lo lavaba, afeitaba y le ponía un traje blanco que le duraba bien poco, y cuando lo veía así, yo pensaba que el capitán de navío era un hombre que todavía guardaba belleza, tuvo que ser un hombre guapo con unos bonitos ojos, que de haber tenido otra vida, tampoco hubiera pasado inadvertido.
En la década de los 80, no se muy bien la fecha, un coche, en la Avenida de la Paloma, lo atropello, dándose a la fuga, y matando al hombre, pero no a uno de los personajes mas picarescos de Málaga.
Por eso va este humilde homenaje a un hombre que siempre estará en mis recuerdos y forma parte de mi historia y de la de muchos malagueños que todavía lo recuerdan.
"VA POR EL LENGUA"